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El cáncer de la envidia

"Si la envidia fuera tiña..." dice un popular dicho, ¿se imaginan cómo andarían ciertas personas? Y es que doy un respiro para escribirles por acá (ya que he andando bastante ocupada) por algunos temas que he visto por las redes, no le había parado coco como para expresar una opinión pero en las últimas semanas se han venido dando una serie de casos (por envidia) que creo que es tiempo de hacerles una mención, cosas que han pasado personas cercanas a mí y de paso también me ha pasado algo curioso a mí misma pero ahorita voy con lo primero. He visto muchas quejas de autoras que se ven señaladas en especial en grupos precisamente por los post que publican, quienes señalan dicen que hartan con las publicaciones a cada rato saturando los grupos y otras se quejan de los contenidos. Pues bien, un grupo de lectores, de libros o literatura es para eso, para postear sobre libros, fragmentos, sorteos, lanzamientos y cosas por el estilo, si eso no es lo tuyo ¿por qué diablos estás en u...

El tiempo se detuvo para mí pero no para los demás

"¿El tiempo no se detuvo cuando decidí irme? Se detuvo para mí pero no para los demás." Esta frase es de uno de mis libros (Nieblas del Pasado 2) en donde la protagonista había tenido un problema con su marido y entonces pensando sólo en ella y en su desesperación se aleja de su entorno montando a caballo, tiene un pequeño accidente, la dan por desaparecida, comienza su búsqueda pero al regresar a su hogar ella no imagina lo que iba a encontrar, el dolor que sólo una madre puede sentir entonces comienza a culparse por no haberse quedado y estar con su hijo cuando debió estarlo. Es una escena dramática del libro y antes de escribir esta entrada recordé la frase del principio porque me sentí identificada con dicha frase y paso a contarles el porqué. Cuando salí de Tegucigalpa traté de no mirar hacia atrás, cuando decidí mudarme apelé a todas mis fuerzas para no flaquear. Muchas cosas se agolparon en mi cabeza durante el tiempo que me llevó empacar todo, el proceso de antes y ...

Una citadina en la playa

"Tanto que aprender, hacer, tocar, oír y ver, todo a la vez" Y lo escribí cantando jejeje, por si no lo saben es una canción de la película de Barbie "Princesa de la Isla" así que pueden buscarla y verla. Y es que así me siento, es como si todo fuese nuevo, cosas que no hice en Tegucigalpa las puedo hacer acá donde estoy, vivir en la ciudad es una cosa y en una ciudad turística es otra, acá me perdonan todo. Soy una citadina que aún a más de tres meses sigue haciendo el ridículo muchas veces pero como soy turista me pasan todo y no hay problema, a parte de que el calor es demasiado acá no importa ni siquiera cómo te vistas. Poco me falta casi andar desnuda en la calle, no soporto andar con jeans, se pegan todos a la piel y es súper incómodo. Estoy en el proceso de adaptarme al calor, sudo de manera espantosa, los litros de agua que me bebo así mismo se me salen por los poros, miro a la gente de acá y ellos como ya están acostumbrados no les incomoda nada pero yo, q...

¿Culpable soy yo?

"¿Qué hacer cuando no hay opción? ¿Qué hacer cuando llegas a un callejón sin salida?" Escribí esas interrogantes esos días luego de mi mudanza como les conté en el post anterior . Y es que dejar Tegucigalpa no fue nada fácil como tampoco lo es una mudanza, no se trata de que cogí mis maletas y me largué a la chingada porque se me dio mi real gana como creen algunos familiares, jamás se me cruzó por la cabeza irme de la ciudad capital tan de repente porque -aún- tengo muchos pendientes, demasiados y eso me tenía atada ¿pero y si mis recursos se agotaron allá? ¿La culpa es mía cuando Dios es testigo que dejé mis fuerzas hasta el último momento? Les comparto otro fragmento de lo que escribí: "Tomar decisiones no es cosa fácil y las mudanzas menos, he vivido errante, sin ser ni de aquí ni de allá como decía la querida India María y aún a pesar de eso no me acostumbro, espero en Dios llegue el día en que nunca más me mude y pueda asentarme ya definitivamente en un lugar en d...

Querido Diario...

"Sería feliz viendo el mar todos los días" me he repetido siempre y ese deseo -en parte- se me hizo realidad. Los últimos meses he vivido una fuerte presión (tensión) y como llegué al límite me dije "basta ya" tomé las decisiones pensando en mí y debido a eso he tenido que dejar mi ciudad. Nací y viví en Tegucigalpa por más de 30 años y otros tantos de mi infancia en la Costa Norte por eso mi amor por el mar y si hace un año hubiese estado frente a la playa mi inspiración por "La Emperatriz" habría brotado a flor de piel porque si les describiera el agujero hobbit en el que la escribí sería un insulto imperdonable al dulce y acogedor hogar de Bilbo. De hecho en ese mismo hueco fue donde escribí editando, borrando, corrigiendo y volviendo a re-escribir el resultado de lo que es "Quiero que seas Mío (2)" y "APS Aurora" ambiente que obvio no ayudaba mucho porque de paso sacrifiqué mi vista, esto fue algo que sólo logré gracias a mi imag...

De vuelta a la acción

¿Recuerdan la escena del genio de Aladino cuando despierta? "Diez mil años dormido pueden ocasionar fuerte tortícolis" expresa en su diálogo ¿y recuerdan cuando el simpático Mushu despierta también por orden de uno de los ancestros? "¡Estoy vivo!" exclama estirándose la pereza, pues bien, debo reconocer que me siento como ellos, sólo he estado ausente tres meses, tres eternos meses en los que dejé mi ciudad y en la que la pasé sin cable y sin internet, ¿se dan cuenta? ¿saben lo que se siente? Me desconecté de todo, absolutamente todo, la única compañía fue mi música y mis películas en DVD pero por lo demás no supe nada de nada, en serio. Siento como si hubiese invernado largo tiempo y ahora que regreso todo me parece nuevo, es como si yo no hubiese nacido en esta época y gracias a una máquina del tiempo ahora me despierto en otra, así me siento. Han sido tres meses en los que me siento diferente, siento que no soy yo, es como si al haber salido de Tegucigalpa lo que...